En la Biblia está escrito en Juan 1:11 A los suyos vino y los suyos no le recibieron, vino a su propio mundo pero los suyos no le recibieron. Quizá estamos tan acostumbrados a vivir en el frío, en la obscuridad de la caverna que cuando algo nuevo se presenta ¿nos cuesta tanto creer que es posible algo nuevamente?