Deuteronomio 28:1 nos explica las bendiciones que Dios quiere darle a su pueblo, a sus hijos, pero ¿te ha pasado que a veces las circunstancias te sobrepasan? Hay una promesa que está ahí para todos: Dios nos va a exaltar por encima de todas las naciones no por nuestro ego u orgullo, lo hará porque es bueno.