Es bueno hacernos preguntas, así que responderemos cómo ve Dios el bien y el mal. Nos surgen y cuando no tenemos la respuesta, podemos pensar o que Dios no existe o que lo ignora o aun más, no tiene el poder para arreglar ciertos problemas. Lo cierto es que el mundo está lleno de buenos regalos de Dios pero junto con ello en el mundo hay maldad.