Las ligaduras no son malas ni buenas. Es algo que Dios puso en nuestro corazón para atarnos y estamos llamados a atarnos a Él, a Su Palabra y también que nos desatemos del pasado, de los traumas. Todos tenemos ligaduras.
Las ligaduras no son malas ni buenas. Es algo que Dios puso en nuestro corazón para atarnos y estamos llamados a atarnos a Él, a Su Palabra y también que nos desatemos del pasado, de los traumas. Todos tenemos ligaduras.