Dios obra en términos de una santa insatisfacción, la insatisfacción santa es una insatisfacción del Espíritu, no de la carne, Jesús lo dijo: Bienaventurados los pobres de Espíritu. El resultado de esta pobreza es recibir el reino de los cielos.
Vale la pena estar insatisfecho pero desde el punto de vista espiritual, la Biblia tiene a personas insatisfechas.