Estados Unidos ejecuta al líder de la revolución iraní, Ali Jame Nei, lo que desencadena una guerra contra el régimen de los ayatolás, anticipándose un conflicto prolongado y complejo. Tras el anuncio en la televisión iraní, se producen celebraciones en las calles, aunque el régimen se reorganiza rápidamente con la formación de un consejo. El presidente del parlamento iraní amenaza con represalias, a lo que Trump responde con advertencias de una fuerza militar sin precedentes. Los bombardeos continúan por parte de Estados Unidos e Israel. Irán, por su parte, ataca bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, provocando explosiones en Doha y Baréin, lo que afecta a la población civil y al tráfico aéreo. Trump, aparentemente influenciado por Netanyahu y Arabia Saudí, inicia esta contienda, contraviniendo sus promesas electorales y vulnerando el derecho internacional. La comunidad internacional condena la escalada y reclama una desescalada inmediata, así como el respeto al derecho ...