Todos tenemos que escuchar palabras difíciles y eso sucede en todas las relaciones, y también sucede en la relación entre Dios y cada uno de nosotros, sólo que Él es quien nos dice la verdad. Necesitamos entonces no ser de aquellos discípulos que se ofenden por las palabras difíciles del Señor como está escrito en Juan 6:60. Muchas cosas parecen ser un poco duras de parte de Dios, pero cuidémonos de murmurar contra alguna de ellas o pensar en dejar de seguir a Cristo.