Somos anunciantes del Reino de Dios y lo importante no es el anunciante, sino el anuncio. Hay un plan de Dios para la vida de cada uno de nosotros, desea, no que no suframos, sino que tengamos fe en Él.
Somos anunciantes del Reino de Dios y lo importante no es el anunciante, sino el anuncio. Hay un plan de Dios para la vida de cada uno de nosotros, desea, no que no suframos, sino que tengamos fe en Él.