La grave crisis migratoria en Ceuta acapara la atención, con la entrada masiva de 60.000 personas que evidencia una notable debilidad en el control fronterizo español. Esta situación provoca alarma internacional; Italia suspende el espacio Schengen, mientras Portugal y Francia refuerzan sus controles. Se cuestiona la gestión del gobierno español y la falta de medios denunciada por el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y la Guardia Civil. Muchos migrantes regresan voluntariamente al no encontrar recursos. El presidente Pedro Sánchez califica lo ocurrido de "ataque" y atribuye la responsabilidad a las mafias, evitando culpar a Marruecos, a pesar de las imágenes que muestran a fuerzas marroquíes guiando a los migrantes. Se plantea la hipótesis de una "guerra híbrida" orquestada por Marruecos, posiblemente como represalia por el acercamiento de España a Argelia y como demostración de fuerza en el aniversario de la coronación de su rey. La población ceutí sufre robos, ocupaciones y ...