El crucero Ondius, con un brote de antivirus, ya está fondeado en el puerto de la Granadilla, Canarias. Se prepara el desembarco de pasajeros, empezando por los españoles, que la Unidad Militar de Emergencias traslada al aeropuerto. Esta operación genera un choque institucional sin precedentes entre el Gobierno de Canarias, que intenta impedir el fondeo por riesgo sanitario, y el Gobierno central, que interviene las competencias de la autoridad portuaria para permitir la entrada, lo que provoca alarma y descoordinación. A pesar de la tensión, no hay nuevos positivos en el barco y una persona con síntomas en Alicante da negativo. La ministra de Sanidad y la OMS transmiten tranquilidad, afirmando que el riesgo para la población local es bajo y que la situación "no es COVID". Por otro lado, el ministro Marlaska recibe duras críticas por su ausencia en el funeral de dos guardias civiles fallecidos en Huelva por narcotráfico. Se denuncia la falta de medios y apoyo a la Guardia Civil, que ...