Nuestro Señor mostró su gloria a tres de sus apóstoles en el monte Tabor. Mientras oraba, su cuerpo se transfiguró. En seguida los envolvió una nube y se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi Hijo muy amado, escuchadlo". Este ejemplo sensible de la gloria que nos espera en el cielo nos grita diciendo: ¡No Te Rindas! El Padre Pedro además, responde a las preguntas llegadas al programa vía telefónica, el correo electrónico (
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