Hay un ministerio angelical a nuestro favor; pero para que ese ministerio empiece a tener efecto en nuestra vida debemos soltar la fe. Cuando Dios nos da una visión y abrimos los labios, los demás van a criticar pero los gigantes caerán.
Hay un ministerio angelical a nuestro favor; pero para que ese ministerio empiece a tener efecto en nuestra vida debemos soltar la fe. Cuando Dios nos da una visión y abrimos los labios, los demás van a criticar pero los gigantes caerán.