Dios tiene que ser personal porque Dios no tiene nietos, tiene hijos, y Él no tiene favoritos, pero sucede que tiene hijos que se acercan más; aunque Dios tiene hijos ha puesto sobre nosotros cuidadores, la mayor parte del tiempo tenemos que ver a Dios en alguien antes de verlo nosotros mismos, porque primero vemos al hombre para después ver a Dios.