La reconciliación no significa volver a ser los mismos después de lo ocurrido, sino construir algo nuevo sobre las cicatrices del pasado, pero esto requiere una voluntad compartida. Es importante aprender a construir los puentes del vínculo en vez de levantar muros de aislamiento. Recuperar la confianza exige una continua e intencional restauración de la relación, un cambio de conductas, una validación del daño.