Esta es una historia del antes y un después, de la que marca la diferencia: La historia de la mujer adúltera. En esta historia, las palabras que dijo Jesús son tan profundas, que después de 2000 años siguen estremeciéndonos, nos cambian la forma de ver la vida: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra” Juan 8:1-11.