La ligadura del alma entre parientes e hijos es la voluntad de Dios pero el enemigo lo ha pervertido. Las ligaduras de padres e hijos son sanas y beneficiosas excepto cuando continúan en la vida adulta de sus hijos. Dejar a padre y madre significa romper la ligadura del alma con ellos para se pueda formar la santa ligadura del alma con el esposo o esposa.