Isaías 53:2 enseña: Subió como un retoño delante de él y como una raíz de tierra seca. No hay parecer en él ni hermosura, lo vimos pero no tenía atractivo como para que le deseáramos. El atractivo del Señor, más allá de lo físico, estaba en el matiz de su carácter. Él, con su forma de ser, provocaba que las personas se acercaran a Él, y la evidencia de ello estaba en los niños. La sociedad hoy en día parece estar confundida con respecto a la hombría. ¿Cómo se supone que deben actuar? ¿Qué modelos se ven como varones?