¿Dónde nació la ira? En el Génesis, con la relación de Caín y la de Abel. Abel ofreció lo mejor de lo que tenía, sus primicias y Dios lo miró con agrado. Caín también llevó su ofrenda pero no fue del agrado del Padre. La historia enseña que Caín estaba iracundo con su hermano, y ésta es más profunda. Las relaciones pueden volverse hostiles, pero el problema en sí no es la ira. ¿Qué pasa en tu mente cuando estás enojado con alguien?