¿Nacimos para ser felices? Sí. Pero hay un sueño más sublime. Nacimos para cambiar el mundo, para morir en un lugar que sea distinto a ese en el que nacimos, uno en el que a menos personas se les niegue esa posibilidad de la felicidad.
¿Nacimos para ser felices? Sí. Pero hay un sueño más sublime. Nacimos para cambiar el mundo, para morir en un lugar que sea distinto a ese en el que nacimos, uno en el que a menos personas se les niegue esa posibilidad de la felicidad.