La fe se compara con el oro, es más, dice que es más preciosa que el oro. Las pruebas se comparan con el fuego que valoriza al oro. Mientras más pruebas difíciles, más se acrisola nuestra fe y por lo tanto más agradamos a Dios.
La fe se compara con el oro, es más, dice que es más preciosa que el oro. Las pruebas se comparan con el fuego que valoriza al oro. Mientras más pruebas difíciles, más se acrisola nuestra fe y por lo tanto más agradamos a Dios.