Sabiendo que somos pasajeros y extranjeros, seamos conscientes de actitudes y comportamientos que no nos dejan desear la Palabra de Dios con el mismo desespero con que un bebé desea la leche materna.
Sabiendo que somos pasajeros y extranjeros, seamos conscientes de actitudes y comportamientos que no nos dejan desear la Palabra de Dios con el mismo desespero con que un bebé desea la leche materna.