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Samuel creció en obediencia
El texto comienza diciendo: “Samuel creció”. No solo habla de crecimiento físico, sino espiritual. Samuel creció escuchando la voz de Dios, obedeciéndola y respondiendo con un corazón dispuesto. Desde joven dijo: “Habla, Jehová, que tu siervo oye”. Una persona ejemplar no es la que lo sabe todo, sino la que está dispuesta a escuchar a Dios y obedecerle.
La presencia de Dios estaba con él
La Escritura dice: “Jehová estaba con él”. Esa es la clave de una vida ejemplar. No era su talento, ni su edad, ni su posición, sino la presencia de Dios. Cuando Dios está con una persona, su vida marca diferencia. Samuel no caminaba solo; caminaba acompañado por Dios.
Dios respaldaba sus palabras
El versículo termina diciendo: “y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras”. Esto significa que Dios cumplía lo que Samuel decía, porque Samuel hablaba lo que Dios le decía. Una persona ejemplar cuida sus palabras porque primero cuida su relación con Dios. Cuando hablamos conforme a la voluntad de Dios, Él respalda lo que decimos.💗
Aplicación
Hoy Dios sigue buscando hombres y mujeres como Samuel: personas que crezcan en obediencia, caminen en Su presencia y hablen conforme a Su Palabra. No se trata de edad, posición o experiencia, sino de un corazón dispuesto.
By En fin hermanos, En Esto pensadSamuel creció en obediencia
El texto comienza diciendo: “Samuel creció”. No solo habla de crecimiento físico, sino espiritual. Samuel creció escuchando la voz de Dios, obedeciéndola y respondiendo con un corazón dispuesto. Desde joven dijo: “Habla, Jehová, que tu siervo oye”. Una persona ejemplar no es la que lo sabe todo, sino la que está dispuesta a escuchar a Dios y obedecerle.
La presencia de Dios estaba con él
La Escritura dice: “Jehová estaba con él”. Esa es la clave de una vida ejemplar. No era su talento, ni su edad, ni su posición, sino la presencia de Dios. Cuando Dios está con una persona, su vida marca diferencia. Samuel no caminaba solo; caminaba acompañado por Dios.
Dios respaldaba sus palabras
El versículo termina diciendo: “y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras”. Esto significa que Dios cumplía lo que Samuel decía, porque Samuel hablaba lo que Dios le decía. Una persona ejemplar cuida sus palabras porque primero cuida su relación con Dios. Cuando hablamos conforme a la voluntad de Dios, Él respalda lo que decimos.💗
Aplicación
Hoy Dios sigue buscando hombres y mujeres como Samuel: personas que crezcan en obediencia, caminen en Su presencia y hablen conforme a Su Palabra. No se trata de edad, posición o experiencia, sino de un corazón dispuesto.