En Lucas 12, Jesús continua su batalla contra la religión humana - los rituales del lavado de las manos, el sólo preocuparse por lo externo, etc. Cuidado con la levadura de los fariseos - la hipocresía. Debemos temer solamente a Dios y no a los hombres. Finalmente tratamos con un concepto mal entendido - la blasfemia del espíritu Santo.