En esta introducción, aprendimos que la voluntad de Dios no es una cosa para conseguir, sino, es algo escondido en Cristo, y por nuestra relación con Él, la podemos conocer. Observamos que el en Nuevo Testamento, la forma más común para recibir la guía de Dios es internamente - oyendo al Buen Pastor y siguiéndolo a Él. Unos requisitos para entender la voluntad de Dios: Obediencia y humildad. Vimos varios ejemplos de unos hombres.