En Hechos 15, vemos el concilio en Jerusalén, donde Pablo testifica de las obras de Dios entre los gentiles, sin embargo, muchos judíos querían que los nuevos convertidos siguieran la ley de Moisés. Pedro relató como Dios había llenado a los gentiles sin la ley, y después Santiago (el pastor) y los ancianos tomaron la decisión de no imponerles a los convertidos gentiles la ley. ¡Una gran victoria sobre el legalismo!