Dios le hizo una promesa a Jacob, pero seguía en ese lugar incómodo, eso puede sucedernos, una promesa de Dios no cambia tu presente, transforma tu futuro pero tu presente está en tus manos; Jacob tomó esa piedra y la alzó por señal, esa almohada de piedras le iba a recordar que su futuro iba a ser bueno, esa almohada de piedras iba a ser transformada por una almohada de sueños, anhelos, de propósitos y de visión de Dios.