Una persona que decide manejar su vida sin Dios, es una persona arrogante, sin embargo, cuando una persona acepta su necesidad de Dios, es humildad, pues ya no depende de su propia fuerza. Necesitamos una dirección.
Una persona que decide manejar su vida sin Dios, es una persona arrogante, sin embargo, cuando una persona acepta su necesidad de Dios, es humildad, pues ya no depende de su propia fuerza. Necesitamos una dirección.