Es posible que nuestra mente diga; ~Yo no te conozco~ Pero el corazón sí te conoce. Hay alguien en especial para cada uno de nosotros, nos miran a los ojos y vemos a un alma gemela a través de los siglos. El corazón nos da un vuelco, se nos pone la piel chinita, en ese momento todo lo demás pierde importancia. Sentimos un vínculo que nos une, la pasión que surge del mutuo reconocimiento supera la intensidad de cualquier erupción volcánica, y se libera una tremenda energía. Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo, un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela. Sus manos nos rozan o sus labios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbitamente. A si que vive de tal modo que llegues a desear vivir otra vez, esté es tu deber, porque revivirás de todas formas.🙏❤️🥰🤩