El Señor Jesús nos enseña la importancia de prestar atención con oídos, ojos, cuerpo, mente y corazón. Jesús fue un consumado oyente. Cuando escuchemos a una persona, escuchémosla “con los ojos”.
El Señor Jesús nos enseña la importancia de prestar atención con oídos, ojos, cuerpo, mente y corazón. Jesús fue un consumado oyente. Cuando escuchemos a una persona, escuchémosla “con los ojos”.