Dios es un creacionista y su trabajo es hacer arte, tú en sus manos eres arte, tu valor depende de las manos en quien estés, si tu vida está en las manos de Dios, cobra un valor superior, pero si está en las manos de tu pasado, de lo que pudo haber sido, o de lo que nunca será y te enclaustraste en la fotografía blanco y negro de tu historia, entonces tu vida perderá el valor original.