Cuando la tierra tiembla, en un terremoto, los pisos más altos son lo que más sienten el temblor.
El subsuelo y la planta baja se siente un poco, pero los últimos pisos de los rascacielos, esos se bailan todo.
Siempre las inestabilidades de un edificio se sienten más arriba.
Con las personas pasa algo parecido.
Los fundamentos están en el cuerpo, un poco más arriba las emociones y en la cima, la mente.
Cuándo se generan inestabilidades en el cuerpo, con horas erráticas de descanso, mala alimentación e ingestión de tóxicos, como el alcohol, drogas etc. se multiplican las inestabilidades emocional y mental.
De la misma forma que se multiplica el temblor sísmico en los últimos pisos de un rascacielos.