Una persona que no tiene sanidad interior le cuesta hablar en positivo. La queja, insatisfacción, crítica y juicio es lo que tiene aquel que no ha experimentado toda la sanidad interior que viene de parte de Dios.
Una persona que no tiene sanidad interior le cuesta hablar en positivo. La queja, insatisfacción, crítica y juicio es lo que tiene aquel que no ha experimentado toda la sanidad interior que viene de parte de Dios.