Juan el Bautista tenía una palabra: Santidad. El propio Juan se apartó para cumplir su tarea: ser una voz de Cristo. Todo en Juan se centraba en ese propósito. Siempre, la santidad es lo más atrayente.
Juan el Bautista tenía una palabra: Santidad. El propio Juan se apartó para cumplir su tarea: ser una voz de Cristo. Todo en Juan se centraba en ese propósito. Siempre, la santidad es lo más atrayente.