Cuando comprenda que mi único jefe es el Señor, mi corazón no perderá la paz ni la alegría, a pesar de todas las dificultades que encontremos en el camino.
Cuando comprenda que mi único jefe es el Señor, mi corazón no perderá la paz ni la alegría, a pesar de todas las dificultades que encontremos en el camino.