La forma en que podemos salvar las Navidades es dejando que el Señor nos llene de su esperanza y de su paz, y gozando de la maravilla de ser hijo de Dios.
La forma en que podemos salvar las Navidades es dejando que el Señor nos llene de su esperanza y de su paz, y gozando de la maravilla de ser hijo de Dios.