¿Podemos confiar en las corazonadas? ¿Cómo escuchar esa voz? Sin misticismos, porque escuchar a Dios, es nuestro derecho de nacimiento como hijos de Dios, así lo dijo Jesús en Juan 10:27. Así que, ¿Cómo sabemos que podemos escuchar su voz? Hay paz y orden.