En este podcast contamos con la intervención de Raquel Cárdaba, Responsable Técnico de Calidad y Medioambiente de la Unidad de Negocio Sistemas de Gestión en EQA
00:19 Introducción
01:12 Ahora que la ISO 14001:2026 ya es una realidad, ¿cuáles dirías que son los cambios más relevantes respecto a la versión de 2015?
08:08 Desde la experiencia como entidad certificadora, ¿qué tipo de dudas o dificultades están empezando a surgir en las organizaciones con esta nueva versión?
09:57 ¿Qué impacto práctico va a tener la transición en los sistemas de gestión ambiental ya certificados? ¿Hablamos de ajustes puntuales o de cambios más profundos?
11:10 La nueva norma refuerza aspectos como el cambio climático o la cadena de valor. ¿Cómo deberían las empresas integrar estos elementos en su gestión diaria?
13.26 Para aquellas organizaciones que aún no han empezado, ¿cuáles serían los primeros pasos clave para abordar con éxito la transición dentro del plazo establecido?
15:39 Despedida
Buenos días y bienvenidos a “Certifica”, el canal podcast de EQA.
La publicación de la nueva ISO 14001 de 2026 marca el inicio de un periodo de transición clave para las organizaciones certificadas. Más allá de la actualización de la norma, muchas empresas se enfrentan ahora a una pregunta práctica: ¿qué cambia realmente y cómo les afecta en su día a día? En un contexto donde el cambio climático y la gestión de la cadena de valor ganan protagonismo, entender estos cambios es fundamental para adaptarse con éxito. Hoy analizamos las principales novedades de la norma y cómo abordar su transición de forma eficaz con Raquel Cárdaba, Responsable Técnico de Calidad y Medioambiente de la Unidad de Negocio “Sistemas de Gestión” en EQA España.
Buenos días Raquel, ¿Qué tal estás?
1. Para empezar, ahora que la ISO 14001 de 2026 ya es una realidad, ¿cuáles dirías que son los cambios más relevantes respecto a la versión de 2015?
Pues a modo introductorio, modo resumen, indicar que la nueva norma no conlleva una transformación radical, sino que es la respuesta de una evolución estratégica que responde al contexto actual del panorama en el que nos encontramos, donde los principales desafíos son la transformación digital y automatización, nuevas expectativas sociales y medioambientales, la necesidad de resiliencia ante riesgos globales y la dirección.
Con todo ello, resaltar que el enfoque principal de esta actualización es sobre todo aclarar y mejorar la comprensión de los requisitos ya existentes y que en la práctica, a priori, no conlleva grandes cambios que exijan un esfuerzo relevante en las organizaciones ya certificadas. Pero ahora bien, ¿cuáles son estos cambios? Pues a ver.
A nivel estructural se mantienen los 10 principales puntos que toda norma con estructura de alto nivel contiene, contexto de organización, liderazgo, planificación, pero que si bien algún punto puede sufrir una pequeña variación por una reestructuración o la inclusión de alguna nota aclaratoria, por ejemplo, en el punto 93 de revisión por la dirección.
Antes se encontraba de forma global todos los requisitos de entrada y salidas que deberían considerarse en este análisis y la nueva versión se desglosa en 931 generalidades, 932 entradas de la revisión por la dirección y 933 resultados de la revisión por la dirección, pero lo que es a nivel de requisito no ha sufrido cambio.
Otro ejemplo puede ser la reestructuración del punto 6 uno de acciones para abortar riesgo y oportunidades, donde ahora específicamente lo desglosan en el punto 61 cuatro, dándole más peso, ya que antes se encontraba en el punto de generalidades, que era un cajón muy amplio. Entonces se le aporta valor a este punto.
Ahora, cambios semánticos, hay cambios en ciertas nomenclaturas, tanto para aclarar o reforzar diferentes conceptos que, si bien algunos no impactan en lo que es la interpretación del propio requisito, como puede ser que antes ponía la organización, debe conservar información documentada y ahora indican debe estar disponible de la nueva información documentada o que antes hacían referencia a.
La norma, esta norma internacional y ahora indica en este documento, hay otros cambios que sí que pueden repercutir en el sistema de gestión a nivel semántico, como por ejemplo el cambio y la denominación de requisitos legales y otros requisitos que ahora en la nueva norma se denomina obligaciones de compliance, que si bien lo que es los requerimientos.
De la norma no va a impactar, pero en la práctica este nuevo concepto es más amplio y se deben identificar y evaluar requisitos ambientales y otros que estén vinculados, como por ejemplo código ético de conducta, más relacionados a lo mejor con lo que es el grano.
Otro cambio semántico que repercute en el enfoque de la norma es el de procesos subcontratados, que pasa a ser procesos, productos y servicios proporcionados externamente, el cual nos refuerza la necesidad de considerar a los proveedores y a las subcontratas en la planificación y en la operativa, es decir, en el propio control operacional ambiental que tenemos implantado en la organización.
Por último, respecto al proceso de auditoría interna, se aclara el concepto de programa de auditoría de forma independiente. Antes estaba de forma global como dentro del requisito de la norma y ahora lo separan para darle más peso, ya que en muchos puntos a veces se podía confundir con el plan de auditoría.
Y ahora es específico que debes tener tu programa de auditoría internas y así como evidenciar su implementación y los resultados de la propia auditoría.
¿Ahora bien, qué cambios son los más sustanciales, los que afectan a nuestros requisitos bajo la norma 14001 del 2026? Pues los englobamos en 3 focos. El primero es la parte de análisis del contexto, donde el cambio se ve en el cuatro, uno contexto de la organización.
En el cuatro 2 de partes interesadas y en el punto 52 de la política, en la parte del contexto se incluye que es tal cual que pueden afectar a la organización, tales como niveles de contaminación, la disponibilidad de recursos naturales, el cambio climático, la biodiversidad.
O la salud de los ecosistemas, es decir, se incluye expresamente la ampliación que ya había en el 2024 respecto al cambio climático y se complementa con otros ítems que se tienen que reflexionar sobre este análisis, como la disponibilidad de los recursos, las tendencias regulatorias, la biodiversidad, todo ello además reforzado con el anexo de la norma.
Respecto a las partes interesadas, se incluye una nota explicativa en la que da mayor énfasis a las expectativas relacionadas con la sostenibilidad, desempeño ambiental, transparencia, como pueden ser requisitos de SG, reportes ambientales y respecto a la política, se incluye dentro de otros compromisos específicos de protección del medio ambiente que se quedaba allí en la persona anterior.
Incluye la preservación o conservación de recursos naturales para tenerlo en consideración.
Otro cambio de enfoque que trae la nueva norma es la cadena de suministro. Respecto a la determinación del alcance, en el punto cuatro 3, se incluye que a lo largo del ciclo de vida de sus actividades, productos y servicios, nos exige considerar la cadena de suministro dentro de nuestro sistema de gestión ambiental de una forma específica.
Además, en el punto 6 uno de aspectos ambientales se incluye que la perspectiva de ciclo de vida debe considerar aspectos e impactos ambientales en cada etapa del ciclo de vida y que dentro de estas etapas puede ser en la adquisición de materias primas, el diseño, la producción, el transporte y la entrega, el uso del tratamiento de.
De finalizar la vida útil y la disposición final, es decir, que dentro de la evaluación de aspectos ambientales debemos considerar nuestra cadena de suministro. En este punto, también de aspectos ambientales, se incluye que la organización debe determinar las situaciones de emergencia potenciales, incluidas aquellas que puedan tener un impacto ambiental.
Y ya por último, respecto a cambios en este enfoque, el más sustancial, el que yo creo que más puede repercutir, es que se ha incluido el requisito de planificación de cambios en la versión anterior. Si bien se contemplaban distintos puntos de la norma que tenías que tener en cuenta estos cambios en esta nueva versión, el punto 63, como en otras normas como la 9001 de calidad exige ya que cuando la organización determina la necesidad de cambios que afectan o pueden afectar al sistema de gestión ambiental, deben llevarse a cabo de una manera planificada con el fin de que se asegure su gestión de forma adecuada y se pueda lograr los resultados previstos.
2. Desde la experiencia como entidad certificadora, ¿qué tipo de dudas o dificultades están empezando a surgir en las organizaciones con esta nueva versión?
Pues la primera y más repetitiva cuestión es de qué plazo disponemos para realizar la transición. Y si bien normalmente los plazos son entre 2 y 3 años, siento decirte que a día de hoy no puedo darte un plazo estimado, ya que dependemos de otros organismos como ENAC para poder adaptarnos a esta nueva norma.
Ya que, al igual que las organizaciones, nosotros como entidades certificadoras también tenemos que obtener la acreditación para poder auditar bajo esta nueva versión. ¿Esto qué significa? Que, si son 2 o 3 años, si contamos que salió la norma el 15 de este mes de abril. si.
Damos por sentado que será como en la transición anterior de 3 años, será que el antes de mayo del 2029 todas las empresas tendrán que ya estar bajo la nueva versión de la norma. Vale, a día de hoy tampoco conocemos si ya va a suponer tiempos extra de auditoría.
Como sí lo fue en la anterior transición. Vale, tras esta pregunta, la siguiente sobre ser: ¿podemos ir ya implantando los cambios o me tengo que esperar a la auditoría de transición? Yo, si hubiese una organización a mi cargo, empezaría ya a hacer un plan de transición para irlo teniendo preparado para el momento en el que se pueda auditar bajo la nueva versión.
Estar listos y poder obtener ya el certificado bajo la nueva versión. Y por último, otra pregunta recurrente es si tengo que esperar a la auditoría de renovación para poder hacer la transición. Y la respuesta es que no, que la auditoría de transición es independiente al momento del ciclo en el que nos encontremos, vale.
3. ¿Qué impacto práctico va a tener la transición en los sistemas de gestión ambiental ya certificados? ¿Hablamos de ajustes puntuales o de cambios más profundos?
Como hemos comentado en los puntos anteriores, la mayoría de los cambios no impactan de una forma directa en los sistemas de gestión implantados. Si además disponemos de un sistema de gestión robusto, hasta la fecha hemos pasado a nuestras auditorías sin problema a nivel de implantación de metodología, nos supondrá mucho más cambio, más allá que establecer algún procedimiento o extracción.
Para la planificación de cambios, pero si ya tienes un sistema robusto, los cambios serán básicamente ampliar el enfoque de lo que tenemos implantado. Por ejemplo, una metodología de análisis de contexto con la herramienta DAFO la podemos mantener perfectamente y lo único que tenemos que es ampliar el foco de análisis valorando los conceptos que hasta la fecha.
Puede que no lo estuviésemos haciendo, como es la pérdida de biodiversidad, de recursos o, en el caso de la cadena de suministro, revisar el enfoque del ciclo de vida respecto a las actividades en las que se puede tener influencia, así como los controles operacionales definidos en los distintos puntos de nuestras actividades.
4. La nueva norma refuerza aspectos como el cambio climático o la cadena de valor. ¿Cómo deberían las empresas integrar estos elementos en su gestión diaria?
Pues como toda filosofía de la ISO, la norma no te dice cómo tienes que hacerlo, te dice que tienes que hacerlo, pero no el cómo. Entonces no hay una sola forma correcta de llevarlo a cabo. Hay 1000 metodologías. Lo que sí hay que tener en el foco, pues son los conceptos entonces del cambio climático.
Tenemos que saber, tenemos que analizar cómo nos puede impactar y cómo nosotros impactamos, que siempre se queda un poco a extensas por una parte o por otra, pero debemos tener los distintos puntos de vistas de cómo el cambio climático depende y dependemos de él.
Respecto a la cadena de valor, hemos visto que hay cambios en distintos puntos de la norma, pero de forma general es incluirlo en el ciclo de vida, con ello dentro de nuestro alcance y en el control operacional. Si bien la nueva versión no obliga a realizar un análisis de ciclo de vida de los productos o los servicios.
Pide que además de que tú analices tus aspectos ambientales, amplíes el foco y consideres los de tus proveedores, por un lado y por otro lado, los de tus clientes y consumidores, es decir, lo que viene siendo todo el ciclo de tu producto o servicio. En estos casos puedes tomar distintas medidas para abordar.
Esta parte de la cadena de valor de la cadena de suministro, por ejemplo, incorporar criterios ambientales en el diseño y desarrollo de productos o servicios, determinar los requisitos ambientales para la compra de productos y servicios y comunicarlos a los proveedores y considerar la necesidad de suministrar información acerca de los impactos ambientales potenciales significativos.
asociados con el transporte o la entrega, el uso, el tratamiento, al finalizar la vida útil y la disposición final de sus productos o servicios. Y ya desde un punto de vista algo más objetivo, y que la norma también le da algo más de peso en esta nueva versión, es disponer de datos, indicadores, métricas.
Es un punto de partida para cualquier aspecto que queramos tener controlado y es vital ya que nos permite evaluar el desempeño de los procesos de una forma más directa.
5. Para aquellas organizaciones que aún no han empezado, ¿cuáles serían los primeros pasos clave para abordar con éxito la transición dentro del plazo establecido?
Lo principal es definir un plan de transición y este plan de transición, primero conocer la norma, familiarizarse con los nuevos conceptos de la 14001 del 2026 y después de diseñar este plan de transición, ver qué recursos establecer un cronograma y con responsables definidos.
Ahora estos responsables tendrán que formarse todo el personal que esté involucrado. Entonces habrá distintos cursos como los que aquí en EQA pondremos a disposición para asegurar que todo todos los involucrados entienden estos nuevos lenguajes y los objetivos de esta norma, incluyendo los auditores internos.
Por el siguiente paso del plan de transición sería realizar un análisis de qué es lo que tengo hecho hasta ahora y qué es lo que me piden para ver hasta qué punto estoy cumpliendo y qué tengo que fomentar o ampliar, o si tengo que cambiar algún procedimiento y ya luego actualizar procedimientos y registros.
Tras realizar un análisis de ver que tengo que modificar y adecuar para cumplir con la nueva versión de la norma, el siguiente paso sería actualizar los procedimientos y los registros, como puede ser el contexto, la matriz de aspectos ambientales, evaluar nuestra cadena de suministro.
Revisar si afecta a documentación y plantillas de los registros, lo que viene siendo adaptar lo que es el sistema documental a la nueva versión de la norma y ya por último, planificar la transición con tu entidad certificadora para programar la auditoría, ya sea de seguimiento o de renovación.
Y ya por finalizar, aunque esto es un trabajo a priori, realizar una transición conlleva aspectos positivos, como puede ser facilitar la integración con marcos sgy futuros requisitos regulatorios, y es una oportunidad para revisar y perfeccionar el sistema de gestión, asegurándose que.
Los requisitos se encuentran actualizados y las expectativas actuales responden a las a las requeridas por las partes interesadas. Y como conclusión final, recordar que no es una actualización radical, sino un cambio cultural que permite mejorar el desempeño ambiental de nuestras organizaciones, considerando el escenario actual, donde la sostenibilidad se convierte en un eje central en la gestión empresarial.
Pues muchas gracias, Raquel por participar en “Certifica”, el podcast de EQA. Desde aquí recordamos que en eqa.es están disponibles todos los episodios de “certifica”, así como la programación de los webinars gratuitos que impartimos periódicamente.
Un saludo,