Hace unos años, la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea detectó indicios de la existencia de un lago de agua extremadamente salada a 1,5 kilómetros de profundidad, en las regiones polares marcianas. Luego, se reestudió esa región y los resultados ofrecieron que había más agua de la obtenida en el primer estudio. Pero ahora, recientemente una investigación, ha vuelto a analizar la zona y da una explicación alternativa. Todo esto lo veremos en el programa de hoy porque, aunque es segundo programa de mes, en el programa anterior no hablamos con Ángel Gómez Roldán para que nos adelantase los contenidos de la revista Astronomía Magazine. Lo hacemos en éste.