Hemos visto todas sus películas. El precursor de los falsos documentales, de las historias de amor inolvidables, del terror sin monstruos… y del falso orgasmo más famoso del cine. Rod Reiner firmó una trayectoria brillante y absolutamente diversa.
Antes de terminar el año, su hijo decidió poner punto final a su vida, dejando el mundo un poco más triste.
Por eso, Los Sabios de Tannhäuser se reúnen para rendir homenaje a este gran director repasando dos de sus películas más emblemáticas. En esta ocasión, solo Han, Pedro y un servidor nos sentamos ante los micrófonos, dispuestos a hablar de Rod… y, por supuesto, a meternos un poco con Ayna.