Hay programas para todos los públicos… y luego están los programas para muy cafeteros.
Esta noche nos sentamos con la taza bien cargada para hablar de tres nombres que no necesitan azúcar: Peter Sellers, Blake Edwards y Stanley Kubrick. Tres maneras distintas de entender el cine, tres talentos descomunales y un puñado de obras que siguen marcando el compás décadas después.
Sellers, el actor inabarcable, el hombre de las mil caras, capaz de convertir el absurdo en arte y el silencio en una carcajada inolvidable.
Edwards, el director elegante que supo mezclar sofisticación, ritmo y comedia como quien sirve un espresso perfecto: corto, intenso y con aroma propio.
Kubrick, el meticuloso, el visionario, el arquitecto del encuadre imposible y de la obsesión convertida en cine eterno.
Tres genios que coincidieron en un punto exacto del mapa cinematográfico para regalarnos sátira, ironía y obras que exigen algo más que espectadores: exigen cómplices.
Hoy no venimos a hacer ruido. Venimos a degustar. A mirar plano a plano, gesto a gesto, silencio a silencio. Porque hay películas que se ven… y otras que se saborean.
Y este programa, amigos, es para saborearlo despacio.
Bienvenidos a Los Sabios de Tannhäuser.
Bienvenidos a una edición… para muy cafeteros.