¿Qué sí? ¿Que sí?
Que la generación de los 90… sí, los que fuimos adolescentes en los 90, vivimos algo irrepetible: drogas, alcohol y, sobre todo, buena música.
Un renacer tras los oscuros 80 y los grises 70.
La libertad.
El derecho a decir lo que nos salía de los huevos.
La despreocupación por todo.
Fuimos una generación divertida.
No como ahora, que se amargan por todo… y encima quieren quedar bien con todo el mundo.
Ahora estamos esclavizados al móvil, al qué dirán y al postureo.
Antes, una foto costaba 20 pesetas… y ni tiempo había para hacerla: vivíamos el momento.
Por eso Trainspotting nos representa:
sobrevivir… y divertirse como buenamente puedas.
Y para hablar de aquellos alocados 90 y de esta película, hoy traigo a Pedro.