Si Jesucristo hubiese sido funcionario, seguro que no habría resucitado. Por eso Alex Murphy es más que Jesucristo. Después de que lo martiricen, no solo resucita, sino que se pone a currar como un cabrón.
Por eso a este programa lo he querido llamar “Vida y milagros de Robocop”. Una saga que va claramente de más a menos. El primer director, Paul Verhoeven, creó en 1987 una peli de ciencia ficción que nos dejó el culo torcido a todos. Nos flipaba ver cómo un robot se cargaba a los malos sin despeinarse la visera.
Luego vinieron las cosas cutres: véase la dos, donde un niño es el malo (por fin dejan de ser víctimas para convertirse en hijos de puta), o la tres, donde nuestro amigo mitad robot mitad policía lucha contra ninjas como si aquello fuese un cruce entre Detroit y un bazar japonés.
Pero para eso vuelven Los Sabios. Vuelve Fernando Acae, de Stallone de mi vida y Megalomanía, para hablar de esto y demás gilipolleces que se nos ocurran.
Así que ya sabéis:
Directriz uno, escuchar a Los Sabios.
Directriz dos, beber cerveza.
Y la tres… lo que os salga de la polla.