Si deseamos crecer, tenemos que descansar. El descanso da crecimiento y el salmista, da referencia a esto en el Salmo 127:2 “De nada sirve que ustedes se levanten muy temprano ni que se acuesten muy tarde , ni que trabajen muy duro para ganarse el pan, cuando Dios quiere a alguien, le da un sueño tranquilo”.