Nunca veremos un cambio hasta una acción previa, seguiremos atrapados en la dinámica de creer que somos víctimas de un sistema que no podemos controlar, y eso es una gran mentira. Dios se ha propuesto en comenzar contigo, porque el estancamiento nos mantiene culpando el entorno, pero el Señor hoy nos llama a empezar a ordenar desde dentro.