Dios, sin ninguna advertencia, nos saca del nido, muchas veces vamos a sentir que seremos anulados por Dios, y esto es una señal de estar alcanzando la madurez en Cristo Jesús. Conforme vas avanzando en tu vida espiritual, pareciese que empiezas a perder conexión, y eso tiene una razón de ser, pero podemos confiar en su palabra.