Estamos diseñados para vivir porque la vida no es una monotonía, y hay personas que sólo existen, y lastimosamente se les desvanece la vida entre las manos y nunca supieron que estaban diseñados para vivir, y cuando no comprendemos en nuestro corazón que estamos diseñados para vivir, entonces nos disfrazamos de las personas que no somos, por lo tanto, hay una gran diferencia entre existir y vivir.