Es una expresión exagerada que se usa para describir a alguien rico y derrochador, que incluso utiliza longaniza para atar a sus perros, mostrando así su holgura económica
Es una expresión exagerada que se usa para describir a alguien rico y derrochador, que incluso utiliza longaniza para atar a sus perros, mostrando así su holgura económica