Hay días en los que uno se levanta inspirado. Al menos tiene ese sensación de que todo lo que toca le sale bien. Quizás no fuera consciente, pero Quique García tuvo un día de los más inspirado aquel 1 de septiembre, último día del mercado de fichajes del pasado verano, cuando firmó a Anai Morales e Ismael Santana, ambos cedidos, el primero desde Osasuna y el segundo desde Valencia. Ahora son los jugadores más decisivos de la plantilla, para muestra el botón del último partido ante el Amorebieta. El navarro fue un peñal, el levantino decisivo con dos asistencia y un gol. Tres puntos para revitalizar un equipo que suma su primera victoria de 2026.