Miguel Marí está a las puertas de algo más que un playoff. En lo profesional, se juega un ascenso. En lo personal, también un futuro. El centrocampista de la UD Logroñés espera su segundo hijo y lo expresa con una naturalidad que, en el fondo, resume mucho de lo que hay en juego: «Voy a tener un segundo niño y ojalá sea riojano, querrá decir que las cosas han ido bien». La frase, sencilla, encierra más de lo que parece. Porque ese «que las cosas han ido bien» pasa, en gran medida, por lograr el ascenso a Primera Federación. Solo entonces, reconoce, su continuidad en el club tendría sentido. «Estoy encantado en Logroño», asegura. Pero añade sin rodeos: «Significaría seguramente seguir en el club en caso de ascenso». Su nivel le lleva irremediablemente a jugar en una categoría superior de cara al curso que viene.