La UD Logroñés está sabiendo aprovechar su buena dinámica de resultados. Supera cualquier contratiempo, como el penalti a Martín Ochoa, para lograr una nueva remontada, sumar un nuevo triunfo y seguir al frente de la tabla. Además, todos los jugadores se sienten protagonistas y, por tanto, importantes. Si la semana pasada en Mérida, Chinedu, Papa o Quique Rivero acercaron el triunfo hasta Logroño, este domingo ha sido Miguelete, que desde el banquillo ha logrado materializar en el marcador el dominio claro de una UD Logroñés superior a su rival, un Fabril que solo disparó una vez a puerta en todo el partido, además del gol de penalti del riojano Martín Ochoa.