La comparecencia de Unai Mendia de este viernes, con el partido del Alfaro a la vuelta de la esquina, ha estado marcado claramente por lo sucedido el pasado miércoles, cuando Quique García anunciaba por sorpresa su salida inminente del club para firmar por el Real Zaragoza. Y el técnico, que llegó de la mano de hasta el miércoles su jefe, ha dejado un mensaje claro más allá de lo deportivo: comprensión total a Quique García, naturalidad ante su salida y máxima cautela con su propio futuro. El entrenador blanquirrojo, en un tono sereno pero firme, pone en valor la figura del director deportivo y evita cualquier tipo de debate sobre su continuidad.